Biblioteca Concurso Fotos Links Login CdNorte Ranking Resultados Descargas Reglamento Juveniles Consultas
VOLVER AL INICIO - AGREGAR A FAVORITOS

 

BRIDGE de ESPOSOS
por Wally Malaczynski

 

 Hace algún tiempo en Polonia se publicó una historia donde Isabel y Michael K eran los protagonistas. En ella, agotados todos los argumentos posibles sobre la forma de jugar cierta mano, Isabel tomo un cenicero de cristal y se lo lanzó a su esposo. Michael estaba lo suficientemente alerta para evitar el golpe y el cenicero se estrelló contra el televisor justo detrás de él. El tubo estallo y como consecuencia de las lesiones sufridas, fue llevado al hospital.

 

 Situaciones similares, a veces con consecuencias aún peores, se han producido en todo el mundo, incluyendo Inglaterra y los Estados Unidos. En Inglaterra, una pelea se desarrollo entre un matrimonio cuando la mujer se enfureció por el mal juego desarrollado por su marido. La disputa llegó a un rápido final cuando ella sacó su pistola y le disparó. Gracias a la oportuna ayuda logro sobrevivir, pero nunca jamás jugaron juntos de nuevo, a pesar de que siguieron siendo un matrimonio feliz después de eso.


 En Nueva York, sin embargo, la señora Betty Smith no tenía una pistola a mano cuando su marido le llamo la atención sobre
sus cantos incompetentes. La Señora en desacuerdo con esas opiniones, le arrojó las tijeras que tenia en sus manos directamente a la cara.


 Amigos lectores créanme, se han producido innumerables repercusiones aún más extremas, originadas cuando los cónyuges juegan juntos al bridge.


 El bridge puede ser un juego complejo, con muchas trampas psicológicas donde pueden desarrollarse sorprendentes e impredecibles ramificaciones. Es importante que las parejas casadas que juegan juntas desarrollen una norma de conducta civil por los malentendidos que les predispone a tener el juego .


Cada cónyuge en algún momento tiene que tomar una decisión frente circunstancias excepcionales o inusuales, sin nada para guiarlo en sus acciones. Ninguno de los que conforman la pareja puede estar seguro de la reacción del otro y si alguna mala interpretacion conduce al desastre, la cortesía puede dar paso a una falta de respeto o a una escalada de groserías extremas y a veces a algo peor!


 Escritores eminentes han informado de numerosos eventos.

 
 Vivimos en la era del esposo y la esposa del bridge, dijo una señora norteamericana que, no mucho después de hacer esta declaración, arrojó una taza de café caliente en la cara de su marido cuando permitió que se cumpliera un grand slam por salir debajo de un rey doubleton que no podía ser finesseado. Muchos consideran que las parejas casadas no deben jugar juntos en absoluto. Llegan a esta conclusión, de que es tonto ya que pueden aprovechar sus vidas sin los innecesarios problemas y discusiones de las que todos nosotros somos testigos.


"Hace cinco años mi madre me advirtió que no me casara con ese burro, pero ahora después de cinco años el burro sale de la cuarta con J109642. Mi madre me advirtió que mis problemas se iban a multiplicar, pero no tenía idea de que sería en esta medida."

 
 Eso es lo que una impresionante y aterciopelada voz, de una hermosa rubia con ojos azules, dijo después que su esposo se
fue cuatro abajo, vulnerables, en un contrato tendido.

 
 No contó en absoluto que este idiota trabaja como un perro, le da todo su salario y dejó de fumar para ser un buen marido, leal y amistoso, un compañero excelente e interesante que le compra a su esposa regalos de buen gusto todos los cumpleaños y los aniversarios. Si sale del valet en vez de la reina, si le da una respuesta débil cuando tiene una mano fuerte, este tipo de cosas es lo que lo marca de forma permanente a los ojos de su mujer, y asi la ruina de su matrimonio cada vez esta mas cerca.

 

 Lo mismo sucede con muchas pobres esposas, si no saben jugar, todos sus "agradecimientos" no valen nada. Los vestidos nuevos no la ayudan, porque ni siquiera llaman la atención.

 

Todo lo que espera de ella es: "Buen juego, rápido y salida matadoras".

 

 "Tal vez es mejor si no juegan juntos nunca más." Esta es la opinión de uno de mis amigas que nunca jamás juega con su marido. Es suficiente, confiesa, las discusiones en casa  así que no vale la pena tener peleas también sobre el bridge allí.


 Hasta ahora todavía no he oído hablar de ninguna discusión de bridge que haya causado un divorcio, a pesar de que hoy en día hay tantos. También hay que señalar que existen parejas casadas que juegan juntos muy bien - Ganen o pierdan. Sin embargo, no tenemos estadísticas precisas acerca de cuántas parejas casadas que juegan juntas al bridge son capaces de jugar al bridge competitivo sin conflicto.

 

 La mayoría de nosotros probablemente diría que hay un montón de ellas. Algunas de estas son en realidad demasiado agradables el uno con el otro, conversan en un tono dulzón, un tono que a menudo irrita mucho a sus adversarios. Yo sé de un par que todavía están jugando juntos, con buenos resultados. Qué hacen tan irritante?


"¿Y qué subastó mi bombón?" Dice a sus opps, el marido maravilloso. "Eran dos corazones, mi cariño?"


¿Estas parejas alguna vez chocan? Ciertamente, pero nunca con tanta frecuencia y ya no es el caso de que "el hombre siempre tiene la razón".


Con la mano sobre el corazón, reconozco que en muchos campos las mujeres superan a los hombres y que han seguido el ritmo de ellos en el bridge también. Cada vez, y con más frecuencia el bello sexo puede ser visto a lo alto de la montaña, como en la vida en general. La idea de que en el bridge los hombres son mejores sólo es historia antigua.


 Hoy en día no sólo pueden igualar nuestra habilidad en la mesa de bridge, también nos eclipsan en términos de belleza y
 gracia, que es algo que los hombres siempre han valorado altamente de todos modos.


Pero jugar o no jugar con la esposa - es el dilema al que se enfrentan muchos jugadores de bridge. Es un tema regular que surge en las conversaciones. Por lo general el resultado es que todo el mundo está infeliz cuando pierde.

 

 Algunos están enojados porque sus mujeres tienen una pasión por el bridge, otros están decepcionados porque no sólo a sus esposas no les interesa el juego, sino que también no ven el juego como una recreación útil. Incluso les molesta el hecho de que sus maridos jueguen tantas veces como lo hacen.


Tengo un amigo que es extraordinariamente agradable, de una naturaleza simpática. Muchas veces he querido jugar con él en una sesión de bridge por la tarde, pero cada vez que le pregunté, me explicó con gran pesar: "Escucha mi esposa no está demasiado interesada en el bridge y sólo me permite jugar una vez a la semana. "


Otro amigo, un gran pensador del bridge, se encuentra en una situación peor porque no se le permite jugar en absoluto, y esto a menudo conduce a discusiones explosivas entre ellos.


Este tío tiene que pensar en planes imaginativos y excusas increíbles para llegar a jugar el juego. Una vez, cuando llegó tarde a casa después de un juego social de bridge, se encontró con su mujer esperando en la puerta:


"¿Te das cuenta a qué hora has llegado a casa?"

 

- Es que justo cuando volvía a casa me encontré con el señor Kowalski, te acuerdas de él, me invitó a cenar y el tiempo se paso rápido. "


"¿Crees que yo te voy a creer semejante cuento - me dices la verdad, OK?


-Está bien, te voy a decir toda la verdad, sólo que por favor no te pongas de mal.


En mi camino a casa me encontré con una chica joven y bella y la invite a tomar un café. Más tarde me invitó a casa para charlar y para mostrarme su colección inusual de las flores. Y bueno me quedé allí durante mas tiempo del previsto. "


¿Y crees que me voy a creer esta m... horrible bridge alcoholic? Dime en este mismo instante con quien estuviste jugando durante todas estas horas? Tal vez jugaste una o dos sesiones de bridge competitivo? " agrego con desprecio. "Te voy a mostrar quien de nosotros es más competitivo ".


 Esas fueron las últimas palabras que escucho mi amigo... antes de que un florero pesado le golpeara la cabeza. Mas tarde mi amigo me confesó que no se arrepintió por el incidente porque descubrió tres amantes del bridge en la sala de hospital y fuera de las horas de visita, jugaron al bridge todo su interacción.


Me acuerdo de otra historia similar. Una vez tuve un médico vecino que era un entusiasta del bridge, pero su esposa no, en realidad era totalmente contraria a que el jugara una vez por semana. Era increíble la cantidad de tiempo y la energía que este médico usaba para idear historias como pretexto para salir y jugar al menos una vez a la semana.


Los únicos que plenamente pueden entender esto son los que se encuentran en circunstancias similares.

 

 Él estaba en su casa una tarde, cuando sonó el teléfono y un  voz susurró: -Oye, ven a mi casa porque nos falta un cuarto jugador porfavorrrrrrr."


"¿Qué fue eso?" Preguntó a su mujer con curiosidad.


"Malo, un terrible accidente...algo muy malo". Y el marido continuo: "Ya hay tres médicos...allí!"


 Al final podemos resolver este dilema? ¿Es mejor si la mujer juega o no juega? Tal vez sea un caso maldito si lo hace y condenado si no lo hace. Tal vez es mejor no casarse en absoluto si usted quiere jugar al bridge.